Lima, 18 de octubre.- La Policía Nacional del Perú (PNP) desarticuló una presunta organización criminal que cobraba cupos diarios a transportistas de la ruta entre el Callao y el Cercado de Lima. El grupo, integrado según las investigaciones por peruanos y ciudadanos venezolanos y colombianos, se hacía llamar ‘Al Qaeda’ y habría delegado ataques violentos a cuatro menores de edad.
El operativo permitió la detención de nueve presuntos integrantes, quienes quedaron bajo una medida judicial por 15 días. La investigación, a cargo de la Fiscalía Especializada contra la Criminalidad Organizada del Callao y del grupo GRECO B de la Policía Nacional, se inició el 15 de diciembre de 2025.
De acuerdo con información difundida por 24 Horas, las diligencias establecieron que la estructura criminal estaba compuesta por 18 adultos. Hasta el momento, el presunto cabecilla y una mujer identificada como su lugarteniente, quien sería familiar suyo, no fueron ubicados.
La investigación identificó como víctimas a conductores que cubrían el trayecto entre el paradero Marco Polo, en el Callao, y la plaza Unión, en el Cercado de Lima. Los transportistas debían efectuar pagos de S/ 15 diarios para circular por el corredor de la avenida Argentina.
Las primeras indagaciones señalan que cerca de 80 víctimas habían sido afectadas por el cobro de cupos. A su vez, la Fiscalía informó que se identificaron alrededor de 86 unidades vehiculares de conductores agraviados que formaban parte de grupos de WhatsApp llamados “Hombres Trabajadores” o “Trabajadores”.
La existencia de estos grupos figura entre los elementos reunidos durante la investigación. Según la información expuesta por las autoridades, los conductores integraban esas conversaciones en medio de las exigencias económicas atribuidas a la presunta organización.
El caso se concentró en una zona de tránsito habitual para unidades que conectan el primer puerto con sectores del centro de la capital peruana. Las autoridades investigan el alcance de la red y la presunta participación de sus integrantes en distintos ataques contra choferes.
La Fiscalía Especializada contra la Criminalidad Organizada del Callao indicó que la presunta banda recurría a menores de edad para ejecutar acciones violentas. La pesquisa identificó a cuatro menores de edad que también residían en el Callao y que habrían sido utilizados para esos hechos.
“Para eso fueron utilizados cuatro menores de edad”, señaló un representante de la investigación, según recogió 24 Horas. Las autoridades vinculan esta modalidad con ataques contra transportistas que se habrían negado a cumplir con los pagos exigidos.
Entre los casos examinados figura el asesinato del conductor Daniel Espinosa León, ocurrido el 17 de marzo. En ese hecho también resultó herido su cobrador. La Fiscalía incluyó este crimen dentro de los episodios de violencia que atribuye a la estructura investigada.








