Redacción, 15 de octubre.- El diagnóstico temprano puede cambiar el pronóstico del cáncer de mama. El cirujano oncólogo mastólogo Jorge Torres Maldonado afirmó que los tumores detectados antes de alcanzar los dos centímetros, sin afectación de ganglios ni enfermedad a distancia, tienen una tasa de curación de entre 98% y 99%.
El especialista sostuvo que la consulta oportuna permite indicar tratamientos menos agresivos y aumenta las posibilidades de controlar la enfermedad. “Todo bulto pequeño se cura completamente cuando es cáncer”, señaló durante una entrevista radial, al advertir que el miedo al diagnóstico suele postergar la atención médica.
La mayor incidencia de esta enfermedad se registra desde los 40 años. Por ese motivo, Torres Maldonado recomendó que, a partir de esa edad, las mujeres se realicen una mamografía, una ecografía y una evaluación preventiva con un especialista, aun cuando no presenten síntomas.
En las personas menores de 40 años, la ecografía y el examen clínico suelen ser los primeros estudios indicados ante la aparición de una lesión. El médico explicó que cada caso requiere una valoración individual, ya que las características del bulto, la edad y los antecedentes familiares orientan la conducta posterior.
Un nódulo no implica por sí solo un diagnóstico de cáncer. En pacientes jóvenes, una lesión con bordes definidos puede corresponder a una alteración benigna, aunque debe ser evaluada mediante examen físico y ecografía para establecer su origen.
La situación cambia cuando el bulto es duro, tiene bordes irregulares o poco definidos, altera la piel o aparece junto con ganglios en la axila. En esos casos, el abordaje puede incluir mamografía, ecografía y una biopsia para analizar el tejido y definir si existe una lesión maligna.
El dolor en las mamas se vincula con procesos benignos en el 99% de los casos, de acuerdo con Torres Maldonado. Los cambios hormonales son una causa frecuente en mujeres en edad fértil y pueden generar ardor, sensación de quemazón o molestias punzantes sin una localización precisa.
También existen cuadros inflamatorios que requieren atención. Algunas mastitis crónicas, que no están relacionadas con la lactancia, pueden provocar dolor persistente, formación de abscesos y secreción de pus. El especialista indicó que estas manifestaciones pueden mantenerse pese a los tratamientos iniciales dirigidos contra una infección.
Las molestias no siempre se originan en la glándula mamaria. Las malas posturas al dormir, los desgarros musculares y los problemas en la espalda, el cuello o los hombros también pueden irradiar dolor hacia esa zona del cuerpo. La amplia conexión nerviosa entre esas áreas puede explicar síntomas que, en principio, parecen mamarios.
El cáncer de mama tiene un origen multifactorial en cerca del 90% de los diagnósticos, mientras que el 10% restante se relaciona con factores hereditarios o genéticos, según explicó el oncólogo. Esto significa que la mayoría de los casos no responde a una única causa ni puede atribuirse de forma directa a un antecedente familiar.








