Buenos aires, 8 de octubre.- La inflación registró una leve aceleración durante septiembre en la Ciudad de Buenos Aires, en un mes marcado por los aumentos en los gastos vinculados con la vivienda, los alimentos, la educación y la medicina prepaga.
Según informó el Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires (IDECBA), el Índice de Precios al Consumidor porteño (IPCBA) aumentó 1,8% en septiembre, frente al 1,7% registrado en agosto. De esta manera, acumuló un incremento del 23,7% en los primeros nueve meses de 2026.
En la comparación con el mismo mes del año pasado, la inflación alcanzó el 32,9%, lo que representó una desaceleración de 0,4 puntos porcentuales respecto del 33,3% de agosto.
La inflación nacional será dada a conocer por el Indec la semana próxima y la expectativa del sector privado también contempla una aceleración respecto del mes anterior, cuando fue de 1,7%. Según el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) dado a conocer esta semana, el aumento de precios de septiembre sería de 1,9 por ciento.
De acuerdo con el informe porteño, cuatro divisiones explicaron el 64,9% del aumento mensual del índice: vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles; alimentos y bebidas no alcohólicas; salud; y educación. Estos rubros concentraron la mayor incidencia sobre el resultado general de septiembre.
La división que registró el mayor incremento porcentual fue Educación, con una suba del 2,9%, seguida por cuidado personal, protección social y otros productos, con el 2,4%. Prendas de vestir y calzado aumentó 2,3%, el mismo porcentaje que vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles.
Por su parte, salud e información y comunicación registraron aumentos del 2,2%, mientras que alimentos y bebidas no alcohólicas avanzó 2,1%. Las variaciones más moderadas correspondieron a bebidas alcohólicas y tabaco (1,4%), transporte (1,3%), restaurantes y hoteles (1,1%), seguros y servicios financieros (1%), recreación y cultura (0,9%) y equipamiento y mantenimiento del hogar (0,3%).
Aunque educación encabezó las subas porcentuales, vivienda fue el rubro que más contribuyó a la inflación mensual, con una incidencia de 0,47 puntos porcentuales sobre el índice general. La división vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles aumentó 2,3%, principalmente por los ajustes en los gastos comunes por la vivienda y los alquileres.
Dentro de este grupo, los gastos comunes por la vivienda aumentaron 3,4%, mientras que el mantenimiento y reparación de las viviendas registró una suba del 3,2%. El suministro de agua y otros servicios relacionados con la vivienda avanzó 3,1%. Por su parte, el alquiler de la vivienda aumentó 1,5%, la electricidad 1,3% y el gas 2,2%.
El segundo rubro con mayor incidencia fue Alimentos y bebidas no alcohólicas, que aumentó 2,1% y aportó 0,37 puntos porcentuales a la inflación mensual. El comportamiento de esta división estuvo marcado especialmente por el fuerte encarecimiento de las verduras.








