Redacción, 29 de septiembre.- Los participantes de la acampada en la Puerta del Sol continuarán instalados en la plaza. Al menos hasta leer la “letra pequeña” de los decretos del Gobierno. En unas declaraciones a los medios de comunicación, su portavoz, Valeria Racu, ha evitado poner fecha al fin de la acampada y ha retrasado cualquier decisión a leer la “letra pequeña” de los decretos anunciados por el Gobierno.
La protesta, que surgió la noche del pasado sábado tras una manifestación multitudinaria en protesta por el desahucio de Maricarmen, se mantiene, ya que el Sindicato de Inquilinas e Inquilinos considera que el decreto ley aprobado este martes por el Gobierno en el Consejo de Ministros “no responde a las demandas reales del movimiento de la vivienda”. La organización califica el decreto de “parche” y creen que no es suficiente para abordar una crisis que cada vez afecta a más personas en España, pues el acceso a la vivienda ya se ha convertido en el principal problema de la población.
“El decreto Maricarmen en su totalidad, en un único decreto, o cualquier otra cosa que salga será un decreto farsa. Las calles le estamos echando un pulso histórico al Gobierno y le estamos diciendo a los políticos que el pueblo manda. Más allá del texto que veamos mañana, esto continúa, esto solo acaba de empezar. Esto va de mucho más que una acampada”, ha afirmado Racu ante los medios.
“Hasta que no veamos la letra pequeña del texto, no decidiremos si seguiremos aquí hasta el viernes”, ha añadido.
El sindicato exige la renovación automática de los contratos -medida que el Gobierno ha incluido en un decreto aparte de los dos que va a llevar al Congreso-, una bajada de precios del alquiler y la suspensión de desahucios sin alternativa habitacional, entre otras medidas, y asegura que seguirán protestando y reclamando soluciones. D
También recuerdan que gracias a la presión popular de esta última semana, el fondo buitre Urbagestión Desarrollo e Inversiones que desahució a Maricarmen haya pactado con su abogada para que pueda regresar. La mujer de 87 años, que vivió siete décadas en la misma casa de la calle Alcalde Sains de Baranda en Retiro, podrá permanecer 8 años más por un importe mensual que no supera el 30% de sus ingresos, es decir, unos 500 euros, prácticamente la misma cantidad que estaba abonando hasta ahora con el contrato de renta antigua que firmó su padre durante el franquismo.








