Bogotá, 14 de febrero.– El Consejo de Estado, máximo tribunal de lo contencioso administrativo en Colombia, ordenó este viernes la suspensión del aumento del salario mínimo del 23,7% para 2026, decretado por el presidente Gustavo Petro y considerado el mayor incremento del siglo.
La medida, anunciada en diciembre por el mandatario, elevó el salario mensual de 1.623.500 pesos (unos 422 dólares) a dos millones de pesos colombianos (alrededor de 520 dólares). El alza fue bien recibida por sectores sindicales y trabajadores, pero generó fuertes críticas del empresariado y de la oposición.
Nuevo decreto en ocho días
El Consejo de Estado ordenó al Gobierno expedir un nuevo decreto en un plazo de ocho días, luego de recibir decenas de demandas contra la subida salarial. El fallo establece que el nuevo cálculo deberá contemplar variables como la inflación real del año anterior y el crecimiento del producto interno bruto (PIB).
Empresarios y economistas habían advertido que el incremento podría presionar la inflación, aumentar la informalidad laboral y encarecer el costo de vida, en un contexto económico ya tensionado.
Reacción del Gobierno
Petro reaccionó en su cuenta de X asegurando que “suspender un decreto de salario mínimo vital pone en riesgo la Constitución”. Por su parte, el ministro del Interior, Armando Benedetti, calificó la decisión judicial como “surrealista”.
Desde el Ejecutivo se ha pedido a las centrales obreras, que respaldan la medida, movilizarse en defensa del aumento salarial.
Contexto electoral
La decisión se produce a pocos meses de las elecciones legislativas del 8 de marzo y las presidenciales del 31 de mayo, en las que la izquierda aparece como favorita según diversas encuestas.
El debate sobre el salario mínimo se suma así a un escenario político marcado por cuestionamientos a la seguridad y a la gestión económica del Gobierno, en un año clave para el futuro político del país.





