La incertidumbre sobre el T-MEC amenaza inversiones y empleo en la frontera norte de México

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Ciudad Juárez (México), 27 de enero.- Las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en las que pone en duda la continuidad del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), han incrementado la incertidumbre económica en la frontera norte mexicana, donde especialistas y empresarios alertan de un 2026 marcado por el freno a las inversiones y la pérdida de empleos.

El economista juarense Alejandro Sandoval Murillo advirtió que, aunque el proceso previsto en el acuerdo comercial debería limitarse a una revisión técnica, la retórica proteccionista de Trump apunta a una renegociación completa del tratado, lo que mantiene paralizadas decisiones clave del sector productivo.

“Este 2026 está caracterizado por la expectativa de una renegociación. Legalmente debería tratarse solo de una revisión, pero en la práctica todo indica que se reabrirá el tratado en su totalidad”, explicó.

Según el especialista, el escenario económico permanecerá dominado por la incertidumbre, incluso si el proceso concluye a mediados de año. “No será necesariamente un año recesivo, pero sí uno estancado, con poca movilidad económica y cautela empresarial”, señaló.

La frontera entre Ciudad Juárez, Chihuahua, y El Paso, Texas, constituye uno de los corredores comerciales más dinámicos entre México y Estados Unidos, con miles de cruces diarios para actividades laborales, comerciales y familiares. Más del 80 % de las exportaciones mexicanas tienen como destino el mercado estadounidense, lo que refuerza la dependencia mutua.

Desde el sector empresarial, Thor Salayandía, integrante del Bloque Empresarial Fronterizo, calificó como “muy desafortunada” la narrativa del Gobierno estadounidense. “Primero se habló de aranceles y ahora se cuestiona la necesidad del T-MEC. Este discurso seguirá generando una economía lenta, con inversiones detenidas y mayor incertidumbre”, afirmó.

El acuerdo comercial, vigente desde 1994 —primero como TLCAN y renegociado en 2020 como T-MEC durante el primer mandato de Trump—, ha sido clave para la integración productiva de América del Norte. Salayandía advirtió que una eventual cancelación tendría efectos severos para ambas economías.

“Eliminar el T-MEC sería darse un balazo en el pie. Si Estados Unidos quiere competir globalmente, necesita fortalecer el bloque norteamericano frente al avance asiático”, sostuvo.

Ambos expertos coincidieron en que una ruptura total es poco viable debido a la interdependencia económica. Gran parte de los alimentos que consume Estados Unidos provienen de México, mientras que la producción maquiladora fronteriza abastece de forma directa al mercado estadounidense.

El impacto de la incertidumbre ya se refleja en Ciudad Juárez, donde el sector empresarial estima una pérdida de alrededor de 10.000 empleos formales en el último año, en un contexto de inversiones paralizadas y expectativas contenidas ante el futuro del acuerdo comercial.

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