Roma, 24 de octubre.- Miles de jóvenes se manifestaron este sábado en Milán contra el encarecimiento de la vida y el amplio despliegue policial ordenado por el Gobierno de Giorgia Meloni, mientras en Roma la Policía identificó a más de 200 personas y trasladó a 63 a dependencias policiales tras interceptarlas con pasamontañas, máscaras y aerosoles en distintos puntos de la capital.
Las movilizaciones se producen una semana después de los disturbios y saqueos de comercios registrados en Milán y Bolonia, protagonizados por grupos de jóvenes al margen de las protestas ciudadanas, que han llevado a las autoridades a reforzar la seguridad en las principales ciudades italianas.
En Milán, los manifestantes recorrieron las calles coreando consignas como «Meloni vaffanculo» («vete a tomar por culo») y «somos todos antifascistas». Entre sus reivindicaciones figuraban las críticas al elevado precio de los alquileres y a las condiciones de vida en la capital económica del país.
«Hoy protestamos contra el encarecimiento de la vida y contra un Gobierno que destina dinero a las armas, pero no a la educación, a los barrios periféricos ni a la gente que realmente necesita ayuda», declaró a EFE Davide, un estudiante de 23 años.
El joven criticó también el dispositivo de seguridad desplegado en la ciudad, que calificó de «totalmente militarizada». A su juicio, la presencia policial refleja la respuesta del Ejecutivo al malestar social. «La única respuesta que el Gobierno de Meloni es capaz de dar a las protestas, a los movimientos sociales y al malestar de la gente es esta», afirmó.
En la misma línea, Michele, otro de los estudiantes congregados, denunció la «falta de alternativas» y criticó las políticas del Ejecutivo italiano. «El país vive una situación de parálisis política, con movimientos de extrema derecha, o aún más radicales, en el poder», señaló a EFE.
El centro de Milán permaneció blindado con 1.400 efectivos de seguridad, entre ellos 500 militares de la brigada Folgore desplegados por orden de Meloni. La marcha comenzó en la zona de Lanza, junto al Castillo Sforzesco, y avanzó en dirección a la periferia.
Mientras tanto, en Roma, los agentes desplegaron controles en distintos puntos del centro y en estaciones de metro después de que los convocantes de las movilizaciones anularan los puntos fijos de encuentro previstos inicialmente.
Entre las zonas vigiladas figuraron la Piazza della Repubblica, Via Einaudi, Via Cavour, el Circo Máximo, Piazzale Ostiense y Via Napoleone III, además de las estaciones de metro de Colosseo y Laurentina.
Según la Policía, los agentes encontraron entre las pertenencias de los jóvenes trasladados a dependencias policiales material que consideraron compatible con las «instrucciones operativas difundidas en internet» para las protestas.








