París, 19 de octubre.- Emmanuel Macron ha rechazado la dimisión del ministro de Interior Laurent Nuñez, que asumió la «total responsabilidad» del caos para contener la explosión de violencia tras las manifestaciones del 17 de octubre que se han saldado con 2.300 detenciones, 1.500 comercios saqueados y casi un millar de policías heridos en toda Francia.
El presidente francés, fustigado de derecha a izquierda por su tibio mensaje a la nación y la falta de medidas concretas, decidió mantener a Nuñez en su puesto ante la necesidad de «un mando continuo de las fuerzas de seguridad en el contexto actual», según especificó el Palacio del Elíseo en un comunicado.
Macron, que hoy inicia una gira de tres días por Oriente Próximo, ha pedido a Nuñez el despliegue inmediato de «nuevos modos de actuación contra los alborotadores». El presidente francés reconoció «las deficiencias de anticipación y de información» que contribuyeron al desbordamiento de las fuerzas del orden durante los disturbios del sábado en París, Marsella, Lyon, Nantes, Burdeos, Limoges y otras ciudades.
«Presenté mi dimisión porque soy responsable de todo lo ocurrido», admitió el propio Laurent Nuñez el lunes en declaraciones a France Inter. «La cuestión que se plantea ahora es cómo garantizar que esto no vuelva a suceder».
«Cientos de comercios fueron saqueados con la intervención de numerosos alborotadores», agregó Nuñez. «Nuestras previsiones sobre la participación en las manifestaciones (estimadas en 550.00 personas) fueron dos veces y media inferiores a la realidad».
«El dispositivo resultó desproporcionado con respecto al volumen de participantes·, reconoció el ministro de Interior. «Pero también el número de alborotadores, saqueadores y militantes de extrema izquierda que provocó que las situaciones degeneraran».
Nuñez, que tenía previsto visitar Marsella el lunes, admitió «la pérdida de control de la policía en algunas ciudades» y asumió la responsabilidad por «la falta de previsión en cuanto a las fuerzas disponibles».
En París entre tanto, el alcalde Emmanuel Grégoire denunció hasta 30 saqueos ocurridos el domingo por la noche, sobre todo en la zona de Les Halles, horas después de nuevos enfrentamientos con la policía en la plaza de la República que se saldaron con lanzamiento de gases lacrimógenos y casi un centenar de detenidos. Grégoire y otros alcaldes han convocado para el lunes al mediodía concentraciones de apoyo ciudadano ante los ayuntamientos tras el incendio que devastó la casa consistorial de Limoges.
El primer ministro, Sébastien Lecornu, convocó a primera hora de la mañana una nueva célula interministerial de urgencia, mientras que el ministro de Justicia Gerald Darmanin admitía también su parte de responsabilidad en los incidentes y el fallo de los servicios de Inteligencia.
Darmanin informó que 2.331 personas están bajo disposición judicial tras los actos de violencia del sábado y domingo. «A diferencia de lo ocurrido hasta ahora, el 70% de los detenidos son mayores de edad, por lo que no se trata de estudiantes de secundaria», precisó. «Muchos de ellos son conocidos por los servicios policiales y judiciales».








