Nueva york, 8 de octubre.- La Fiscalía estadounidense ha presentado este jueve uno nuevo pliego de cargos contra el derrocado presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, añadiendo la tortura a los crímenes de narcotráfico a los que se ya enfrentaba la pareja, en prisión en Nueva York desde que las fuerzas especiales norteamericanas los capturaran en una operación en enero en Caracas.
Maduro y Flores han sido acusados de conspiración para cometer tortura según el escrito presentada esta mañana ante un tribunal federal de Manhattan. Los fiscales aportan casos concretos y pruebas, como el de un militar venezolano que fue detenido en 2013 por sospechas de que planeaba un golpe de Estado. Según el escrito presentado, miembros de la Dirección de Contrainteligencia Militar de Venezuela interrogaron al oficial aplicándole descargas eléctricas con un cable de alta tensión unas 20 veces y colgándolo de manos y pies durante varios minutos.
Igualmente, las autoridades de Nueva York citan lo denunciado por un ciudadano estadounidense detenido en 2020 al entrar en Venezuela fue acusado de conspirar para asesinar a Maduro y que según el documento fue igualmente torturado por oficiales de contrainteligencia mediante golpes y descargas eléctricas en brazos, piernas y genitales.
Los cargos llegan el mismo día en que Flores, que se enfrenta a la posibilidad 40 años de prisión por los delitos de narcotráfico, tiene prevista otra vista para pedir formalmente su puesta en libertad condicional por motivos de salud mientras espera su juicio por narcotráfico, que no está prevista como poco hasta 2027. Los abogados de la pareja solciitarán al veterano juez Alvin Hellerstein el permiso para que la ex primera dama se someta a un procedimiento cardíaco y se recupere en una casa privada. El equipo lehal argumenta que Flores habría perdido 11 kilos durante su encarcelamiento en el centro de detención Metropolitan en Brooklyn. Que sufre de «mareos, aturdimiento y dificultad para respirar persistentes», y que incluso podría haber sufrido un infarto leve en julio. Además de que, dicen, tiene cicatrices permanentes tras haber sido lanzada contra una pared o una cómoda durante la operación que condujo a su captura.
Sus abogados han solicitado que se desestime el caso alegando inmunidad por ser la líder y la primera dama de un país extranjero. Pero mientras tanto, la propuesta es mudarse a un chalet privado, con un dispositivo de localización y guardas de seguridad permanente. El Gobierno de Delcy Rodríguez sufragaría los costes, igual que la carísima defensa legal del ex presidente.
La Fiscalía Manhattan sin embargo se opone completamente a la liberación de Flores, que fie fiscal general de Venezuela, por el riesgo «extremo» de fuga, dada las conexiones de la pareja, especialmente con países que no tienen tratados de extradición con EEUU. Y sostienen que Flores está recibiendo los cuidados médicos apropiados. Y que su libertad pondría en peligro a los denunciantes y posibles testigos de la causa.En sus alegatos, además, los funcionarios han criticado el planteamiento general, señalando que hay suficiente jurisprudencia de tribunales que han rechazado peticiones de acusados ricos ya que sería una discriminación respecto a quienes no pueden permitirse algo similar. Flores replica que ella no hay riesgo de fuga porque está «decidida a apoyar a su esposo con su presencia constante».
Cilia Flores comparece hoy también ante la corte para pedir su puesta en libertad condicional para esperar el juicio en una residencia privada en Nueva York por razones médicas








