Redacción, 5 de octubre.- La presidenta de la República, Keiko Fujimori, encabezó este lunes la entrega de 326 títulos de propiedad en el distrito de San Juan de Lurigancho, un acto que benefició a más de 1.300 vecinos de distintos asentamientos humanos, pueblos jóvenes y otras organizaciones vecinales. Durante su discurso, la mandataria respondió a quienes le piden paciencia frente a la presión política y aseguró que no cederá ante lo que calificó como intentos de intimidación.
La ceremonia se realizó en la Cancha 2 de la Asociación Comunal Las Flores de Jicamarca, y contó con la presencia del ministro de Vivienda, Construcción y Saneamiento, Mauricio Arnillas. El evento se enmarcó dentro del trabajo de la Organismo de Formalización de la Propiedad Informal (Cofopri), la entidad encargada de otorgar seguridad jurídica a las familias que ocupan predios sin registro formal.
Ante los asistentes, Fujimori calificó de “cariño, apoyo y respaldo” la recepción que tuvo en el distrito y agradeció la presencia del público. La presidenta remarcó que “tenemos mucho por hacer” y detalló que existen miles de proyectos paralizados en los sectores de agua, vivienda, educación, salud y transporte, que su gestión busca destrabar.
La mandataria también se refirió a las elecciones municipales y regionales celebradas un día antes, que calificó como “un día importante” para el país. Según explicó, los alcaldes y futuros gobernadores cumplen un rol determinante en la mejora de los servicios públicos para los ciudadanos.
Fujimori fue explícita al describir el clima político de los últimos días. Señaló que ha visto a políticos “nerviosos” y “arañándose entre ellos” mientras le reclaman mayor paciencia, un pedido que rechazó de manera directa. “¿Cómo podemos pedir paciencia después de veintiséis años que venimos esperando un título de propiedad?”, cuestionó ante los vecinos presentes.
La presidenta vinculó ese reclamo con otras dos preocupaciones que, según dijo, atraviesan la gestión de su gobierno: el avance de la delincuencia y la falta de firmeza del Estado frente a ese problema. En ese contexto, mencionó la difusión de audios que, según su interpretación, buscan “amenazarla” o forzarla a “retroceder” en sus decisiones.
Frente a esa situación, la mandataria recurrió a su trayectoria política para justificar su posición actual. “A lo largo de mi vida política, he hecho política en la adversidad. Me he enfrentado a ataques, a persecuciones, pero jamás he retrocedido y mucho menos ahora”, afirmó, en una de las frases centrales de su discurso. Agregó que, lejos de ceder, su gobierno continuará el trabajo “con más fuerza”.
Más allá de la coyuntura política, Fujimori dedicó buena parte de su mensaje a las autoridades que resultaron electas en los comicios regionales y municipales del día anterior. Les adelantó que su gobierno trabajará “de la mano” con ellas, sin distinción de colores políticos, y planteó la necesidad de que los tres niveles de gobierno -nacional, regional y municipal- actúen de manera coordinada.
“Tenemos la obligación juntos, los tres niveles de gobierno, de trabajar como un gran equipo”, sostuvo la presidenta, quien enmarcó este llamado dentro de lo que definió como el fin de “años de desidia, de indiferencia” de gestiones anteriores. Según su diagnóstico, esa etapa “se acabó” con la llegada de su administración.
La mandataria utilizó la entrega de títulos como ejemplo de ese cambio de rumbo. Calificó la jornada como “un día de alegría” para los beneficiarios y como “el inicio” de un proceso que, según afirmó, alcanzará a miles de familias en todo el país que todavía esperan seguridad jurídica sobre sus predios.








