Victoria, 29 de septiembre.- La ilusión generada tras la victoria por 3-0 frente a Martinica se desvaneció por completo en apenas noventa minutos. La selección nacional de El Salvador volvió a mostrar su rostro más frágil y cayó estrepitosamente con un marcador de 6-0 ante una Guatemala que no tuvo piedad.
Fue una noche para el olvido, marcada por desaciertos en la defensa, un ataque sin ideas y, sobre todo, por las decisiones del técnico colombiano Hernán Darío “Bolillo” Gómez, quien terminó el encuentro señalado y sin respuestas desde el banquillo.
El partido arrancó con un balde de agua fría para la Selecta. Transcurría el minuto 8 cuando Darwin Lom aprovechó una jugada individual para sacar un potente disparo desde el borde del área; el balón se desvió en el defensor Jorge Cruz y descolocó al portero Mario González para colocar el 1-0. El gol tempranero expuso de inmediato las dudas del equipo salvadoreño.
Guatemala detectó el nerviosismo del rival e intensificó la presión. Al minuto 23, Óscar Santis estuvo a punto de aumentar la ventaja con un remate lejano que hizo temblar el poste. Ante el asedio rival, el “Bolillo” Gómez decidió abandonar su estrategia inicial y reordenar la defensa con una línea de cinco jugadores, buscando frenar las llegadas de los guatemaltecos.
Sin embargo, replegarse cerca de su propia portería solo generó más desorden y espacios para el rival. Al minuto 28 llegó el segundo golpe: Rubio Rubín le ganó la espalda al central Rudy Clavel, quedó mano a mano con el arquero y definió con tranquilidad para el 2-0.
En un intento desesperado por corregir, el entrenador decidió sacar al defensor Julio Sibrián e ingresar al atacante Mayer Gil para sumar hombres arriba. La modificación no funcionó y desarmó por completo el esquema táctico del equipo. Minutos después, William Fajardo firmó el 3-0 con el que ambas escuadras se fueron al descanso, dejando la historia prácticamente sentenciada en la primera mitad.
Para el segundo tiempo, El Salvador intentó reaccionar y generó una opción clara en los pies de Brayan Gil, quien quedó frente al guardameta Nicholas Hagen pero envió su disparo por encima del travesaño. La Bicolor no perdonó las concesiones de la zaga salvadoreña y completó la goleada con tres anotaciones más en la parte complementaria, sellando un humillante 6-0 definitivo.
Tras el pitazo final, la afición y comentaristas volcaron duras críticas sobre la gestión del entrenador. El principal reclamo se centra en sus decisiones tácticas desde el arranque del partido, así como en la falta de reacción a tiempo cuando la selección estaba siendo ampliamente superada.
El punto de mayor controversia llegó con la no alineación de figuras jóvenes como Nathan Ordaz. Los aficionados no comprenden cómo, ante la falta de peso ofensivo y el dominio de Guatemala, el técnico decidió dejar en la banca a futbolistas que venían pidiendo una oportunidad tras el buen resultado previo frente a Martinica.
La molestia aumentó con las declaraciones de Gómez en la conferencia de prensa posterior al partido, donde declaró: “Con Nathan Ordaz o sin él, la goleada iba a suceder. Nos superaron por todos lados”.








