Redaccion, 2 de septiembre.- España ha vivido este miércoles una jornada de movilizaciones simultáneas por toda la geografía del país en apoyo a Ceuta, en medio de la crisis migratoria que atraviesa la ciudad autónoma desde el pasado 30 de julio. Las concentraciones, convocadas por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) -liderada por el PP- con motivo del Día de Ceuta, se extendieron desde la propia ciudad autónoma hasta Madrid o Barcelona, con gritos de dimisión contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y protestas paralelas antirracistas.
En la ciudad autónoma, miles de personas han participado en la manifestación calificada como la más multitudinaria de su historia reciente, bajo el lema “Ceuta no se vende, Ceuta se defiende”. El recorrido comenzó en el Patio de Armas de las Murallas Reales y avanzó por el centro urbano hasta el Palacio Autonómico, donde se leyó un manifiesto conjunto. Vecinos y representantes de distintos colectivos llevaron encima banderas de Ceuta y de España durante todo el trayecto, en una jornada que coincidió con la celebración oficial del Día de la ciudad.
Otra concentración multitudinaria ha sido la de la capital, donde la Delegación del Gobierno ha cifrado en 50.000 personas la asistencia a la concentración celebrada en la plaza de Cibeles. El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, leyó el manifiesto central del acto, en el que ha defendido la integridad territorial de España y reclamó una respuesta contundente del Estado y de la Unión Europea. “Cuando una frontera está en riesgo, toda España debe estar detrás”, ha afirmado ante una plaza cubierta de banderas nacionales, y cerró su intervención con un “Ceuta somos todos”.
Los líderes del PP, Alberto Núñez Feijóo, y de Vox, Santiago Abascal, también han participado en el acto madrileño. Feijóo, por su parte, ha acusado al Gobierno de estar “más cerca de Marruecos que del conjunto de España” y calificó lo ocurrido en Ceuta como una ciudad “invadida y ocupada”. El dirigente popular hizo referencia a un informe policial que, según sostuvo, apunta a que la entrada de migrantes fue planificada y que el Ejecutivo “ocultó” hasta que salió a la luz gracias a la jueza de la Audiencia Nacional María Tardón. Feijóo cerró su intervención con la frase: “Los gobiernos pasan; el Estado y la nación continúan”.
Después, Abascal ha calificado a Sánchez de “traidor” por, en sus palabras, “estar al servicio como lacayo” de Marruecos, y sostuvo que el Gobierno mintió sobre la previsión de una entrada masiva de migrantes antes del 30 de julio. “Lo sabían muchos ministros”, declaró el líder de Vox, quien llegó a calificar al presidente del Gobierno de “psicópata peligroso” y reclamó la activación del artículo 102 de la Constitución para las acusaciones de traición contra un jefe de Ejecutivo.
Además, en Madrid también se ha celebrado una concentración frente al Congreso de los Diputados bajo el lema “Ceuta nos une”, que ha terminado con enfrentamientos entre los manifestantes y la policía, quienes han respondido con material antidisturbios tras el lanzamiento de objetos contra los agentes. El acto, organizado por ciudadanos ceutíes residentes en Madrid, acabó sumando entre sus participantes a miembros de la organización neonazi de extrema derecha Núcleo Nacional. Entre las consignas más coreadas figuraron “Pedro Sánchez, hijo de puta” y “Sánchez, traidor, dimisión”, junto a cánticos como “musulmán el que no bote”, “España es cristiana y no musulmana”, “esas lecheras a las fronteras” y “es invasión, no inmigración”.
En Barcelona, la plaza de Sant Jaume ha sido escenario de dos movilizaciones opuestas separadas por un amplio despliegue de los Mossos d’Esquadra. A las siete de la tarde, la plataforma Unitat Contra el Feixisme i el Racisme convocó una protesta bajo el lema “No al racismo. Ni en Ceuta, ni en ninguna parte. Ninguna persona es ilegal”, a la que se sumó la formación Comuns. Su diputado en el Congreso, Gerardo Pisarello, ha criticado la “mala gestión” socialista de la crisis y pidió responsabilidades al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.
Una hora después, en el mismo lugar, se ha celebrado la concentración de la FEMP en apoyo a Ceuta, con presencia de representantes del PP y de Vox. El líder de los populares en el Ayuntamiento de Barcelona, Daniel Sirera, ha lamentado que el alcalde de la ciudad, Jaume Collboni, y el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ambos de viaje en Ucrania, no se adhirieran al acto, y colocó en medio de la plaza dos sillas vacías con los nombres de ambos dirigentes para denunciar su ausencia.
Las concentraciones institucionales convocadas por la FEMP también se han replicado en las nueve capitales de Castilla y León, donde se congregaron cerca de 70.000 personas, según los cálculos conjuntos de las policías locales, los ayuntamientos y las subdelegaciones del Gobierno. La mayor afluencia se registró en Salamanca, con unas 30.000 personas en la Plaza Mayor y sus aledaños, donde el alcalde y presidente del PP provincial, Carlos García Carbayo, afirmó entre insultos a Sánchez que “la única manera de volver a la normalidad es devolver a todos los ciudadanos marroquíes que entraron de forma ilegal en España de vuelta a su país”. En Valladolid, unas 20.000 personas corearon consignas como “Ceuta no está sola” y “Gobierno, dimisión”, en un acto con presencia de varios miembros del Ejecutivo autonómico, entre ellos los consejeros María González Corral, Luis Miguel González Gago y María Pardo.
En León, la concentración de la plaza de San Marcelo reunió a 8.000 personas, según la Subdelegación del Gobierno, con la participación del vicepresidente autonómico, Carlos Pollán, quien reclamó recuperar las fronteras españolas y dotar de “todos los medios” a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. En Segovia se congregaron cerca de 5.000 personas, cita a la que se sumó de forma casual el portavoz nacional del PP, Borja Sémper, quien felicitó a “los más de 70 alcaldes del PSOE” que participaron en actos similares en toda España. Burgos reunió a 3.500 personas frente a la Subdelegación del Gobierno, donde la alcaldesa, Cristina Ayala, leyó el manifiesto de la FEMP y afirmó que “Ceuta es España y lo va a seguir siendo”, mientras que en Ávila, Soria y Zamora la afluencia fue de 800, varios cientos y más de mil personas, respectivamente.








